Las 3 Tres Oraciones Diarias de Protección poderosas que debes hacer cada día
Texto
Las tres oraciones diarias de protección.
El Señor siempre responde, pero se recomienda rezarlas a diario para aumentar su eficacia.
Oración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defíndenos en la lucha. Se nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio, que Dios manifieste en ti su poder es nuestra humilde súplica y tú, oh príncipe de la milicia celestial.
Con la fuerza que Dios te ha conferido, arroja al infierno satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas amén. Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero (X3). Amén.
Salmo 91
Tú que habitas al amparo del altísimo, a la sombra del todopoderoso, dile al Señor mi amparo, mi refugio, en ti mi dios yo pongo mi confianza, el telebra de lazo del cazador que busca destruirte, te cubre con sus alas y será su plumaje tu refugio.
No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día ni la peste que avanza en las tinieblas ni la plaga que azota a pleno sol. Aunque caigan mil hombres a tu lado y 10 mil a tu diestra, tú permaneces fuera de peligro, su lealtad te escuda y te protege. Basta que tengas tus ojos abiertos y verás el castigo del impío. Tú que dices mi amparo es el Señor y que haces del altísimo tu asilo, no podrá la desgracia dominarte ni la plaga acercarse a tu morada.
Pues ha dado a sus ángeles la orden de protegerte en todos tus caminos. En sus manos te habrán de sostener para que no tropiece tu pie en alguna piedra. Andarás sobre víboras y leones, pisarás cachorros y dragones. Pues a mí se acogió, lo libraré, lo protegeré pues mi nombre conoció. Me llamará y yo le responderé y estaré con él en la desgracia, lo salvaré y lo enalteceré, los saciaré de días numerosos y haré que pueda ver mi salvación.
Oración de consagración a nuestro Señor Jesucristo y María Santísima.
En el nombre del Señor Jesús, a quien confesamos como único Señor y Dios, el verbo de Dios hecho carne, hijo único que ha derramado sus sangre por nosotros, te invocamos Jesús, te pedimos que nos protejas a todos los aquí presentes, que no permitas ninguna perturbación, ninguna atadura, ningún ataque.
María, nuestra buena madre, reina de los ángeles, envía tus ángeles a protegernos, Señor Jesús, protégenos, ármanos con tu armadura, el casco con la salvación que nos has concedido, la armadura de la justicia, de tu justicia, el ceñidor que es tu verdad, la que aceptamos con el corazón, el escudo de la fe, que es el don tuyo para nosotros, las sandalias de nuestra responsabilización y la entrega por la proclamación de la buena nueva de la paz y la espada del espíritu que es la palabra de Dios.
Señor Jesús, protégenos, ármanos, confiamos en tu victoria sobre el príncipe de este mundo y hacemos nuestra esa victoria tuya y la reclamamos ahora para todos. Confiamos que el príncipe de este mundo ha sido echado ya fuera y como hijos en la casa de su padre, con plena seguridad y confianza, no permitiremos ninguna perturbación, la rechazaremos en el nombre del Señor Jesús, amén.
Reina del cielo y soberana señora de los ángeles que has recibido el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satán, envíanos, te suplicamos tus santas legiones de ángeles, a fin de que bajo tus órdenes, persigan al enemigo que nos cerca, rechacen sus ataques tenebrosos y lo precipiten en el abismo amen.
Oración eficaz para seguir a Satanás.
Señor que nuestros pies vayan juntos, que nuestras manos recojan unidas, que nuestros corazones latan al unísono, que nuestro interior sienta lo mismo, que el pensamiento de nuestras mentes sea uno, que nuestros oídos escuchen juntos el silencio, que nuestras miradas se compenetren profundamente fundiéndose la una con la otra y que nuestros labios supliquen juntos al eterno padre para alcanzar misericordia, amen amen, amen.



















